Saca el whisky, Cheli!!

Posted on 9 septiembre 2009


Foto mía Por Jenu

Las botellonas no son muy antiguas, pero los borrachos sí. No se puede precisar cuando fue el primer botellón, o botellona, ni donde, ni el color del banquito, ni el nombre del parque, ni la marca del whisky, ni el punto que cogieron, ni cuántas bolsas de basura dejaron detrás, ni en cuántos portales se mearon, ni si tuvieron bronca con los municipales, eso sí, la reunión duró hasta las tantas y por menos de diez euros, la bolsita incluida.

Por entonces eran cuatro gatos, y si se pasaban, los disolvían a golpe de silvato, ahora para disolver a dos mil chavalotes y chavalotas, que son las que más ingieren, de alcohol me refiero, se precisan los municipales de toda la vida, la Policía Local, la nacional, los antidisturbios y los “centauros”, uno de esos grupos de élite de la Policía Nacional, que los vimos muy cerquita de Madrid la semana pasada, esgrimiendo todos sus conocimientos.

Por un lado, está la ley del menor, los padres, los políticos, los jueces, el tendero …Mucha gente implicada y muy poca vergüenza de por medio, incluida la que les dieron a los chavalotes que quisieron asaltar la Comisaría de la Policía Nacional de Pozuelo. Ya lo plasmó en un film el genial Director estadounidense, John Carpenter, en Asalto a la comisaría del distrito 13. Aunque por esas fechas estos  chavales y chavalas estaban tomando Nativa 1 en lugar de Cacique, y en vez de roídos tejanos llevaban Dodotis, que por aquel tiempo absorbían mucho más de lo que lo hacen éstos, que  convertidos en una especie de esponjas andantes absorben los cubatas como si se les fuese la vida en ello.

Se han pasado tres pueblos los que intentaron el asalto, y las mismas localidades o más el Juez y los políticos que permitieron que tuvieran estos vándalos, la oportunidad de clausurar las fiestas en otro botellón y vacilar de lo que habían hecho. Algún padre de estos “hijos”, han declarado ante las cámaras de televisión que entraron los policías, y sin haber hecho nada les pegaron con las porras… Ahora, en vez de utilizar las herramientas antidisturbios contra los padres, que no sería malo en algunos casos, habría que utilizar el Boli, y que pagaran ellos los destrozos que tienen mucha relación con esa declaración     “y sin haber hecho nada, les pegaron con las porras…”     Ya estamos otra vez con lo mismo      “¿Mi hijo?     mi hijo no”, así van las cosas. Las leyes tienen que cambiar, endurecerse,  las tienen que cambiar los políticos, y la del menor, de inmediato, incluso con carácter retroactivo en muchos casos impunes donde han muerto y desaparecido personas por puro capricho del “hijoputadelniñato”, protegido por sus padres, siempre en muchos casos, ya que no en todos los hogares se dan estas concupiscencias y complicidades. En estos últimos, padres y madres que han utilizado todos los medios para la educación de su hijo, y éste en agradecimiento hasta los maltratan, física y psíquicamente. Cuando recurren a las autoridades buscando ayuda, se encuentra que todo es propaganda, y están solos ante un problema por el que tienen que responder las autoridades, y prestarles toda la ayuda y protección. Dichas autoridades, tienen que tomar medidas con una vara de medir acorde, de mimbre, que pique, más a los hijos que a los padres, pero si se demuestra la culpa de éstos, que compartan celda con el angelito.

No hay que criminalizar a todos los jóvenes, ni medirlos con el mismo rasero, hay de todo. La pluralidad en el ser humano es increíble, aunque tengamos los mismos mecanismos a la hora de pensar o desvariar, aunque portemos el mismo número de neuronas, unos más que otros, y otros ninguna, o por estrenar o quemadas de tanta fiesta.

 No se cambia el tema del botellón cambiando de sitio a los jóvenes,  y lo hacen a capricho, sin considerar que si beben han de mear, porque siempre se ha dicho “hay que saber beber y hay que saber mearlo”, para ello tienen que poner a su disposición wáteres portátiles, lavabos, contenedores y una de las cosas más importantes, una buena información, que en cuestión de educación y buenas palabras, hay que estar muy borracho para no entenderlo. Es cuestión de educación más que represión.

Como no corrijan y le den solución a este tema que mueve masas, mañana en vez de asaltar una comisaría, en un momento de lucidez política, que las da muy bien Pampero, asaltarán la Moncloa, haciendo que zapatero se beba de un solo trago, un cántaro de veinte litros de rebujito, y que luego cante las sevillanas del adiós.

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