Las tierras del Descubrimiento

Posted on 3 agosto 2012


HISTORIA| El viaje de Cristóbal Colón

 

J. Yáñez

Lorena Correa | José A. Cano | Huelva | Granada

“Ellos andan todos desnudos como su madre los parió, y también las mujeres”. Éstas fueron las primeras impresiones que Cristóbal Colón anotó en su diario cuando arribó, sin ser conciente de donde estaba, al Nuevo Continente. El almirante observó con detenimiento el comportamiento de aquellos hombres que cambiarían el rumbo de la Historia.

36 días antes de estas anotaciones realizadas en 1492, un escuadrón de casi 90 hombres partió desde el puerto de Palos a bordo de las carabelas ‘Pinta’ y ‘Niña’ y de la nao ‘Santa María’ con destino a las Indias. El viaje, costeado por los Reyes Católicos, tenía como objetivo establecer una nueva ruta comercial con Asia a través de las aguas del oeste de Europa. Pero la tierra que divisó Rodrigo de Triana desde la ‘Pinta’ la noche del 12 de octubre no era las indias, si no un nuevo mundo desconocido.

Este viernes se cumplen 520 años de la gesta de Colón y de los marineros andaluces. La celebración de las Fiestas Colombinas de Huelva, que cada año rememora el viaje del almirante, se enmarca en esta ocasión en la carrera que han iniciado los municipios de Palos de la Frontera (Huelva), Santa Fe (Granada) y Baiona (Pontevedra) para que la Unesco les otorgue la distinción de Patrimonio de la Humanidad.

Colaboración para el reconocimiento

Este proyecto surgió de las reuniones periódicas que mantuvieron representantes de los tres enclaves que forman parte de la historia del Descubrimiento de América. El Ayuntamiento de Palos de la Frontera pidió el apoyo de los otros municipios para lograr para La Rábida la distinción patrimonial de la Unesco. A partir de aquí, la idea se amplió a todos los lugares colombinos.

Sergio Bueno, alcalde de Santa Fe, ha explicado a ELMUNDO.es que será Baiona el encargado de los trámites administrativos “porque debía canalizarlos una sola institución pero tenemos el apoyo de las tres diputaciones y las dos autonomías. En otoño esperamos que el expediente esté completo para elevarlo al Ministerio de Exteriores”.

La joya de la corona de la candidatura es el monasterio de Santa María La Rábida, la construcción franciscana que dio cobijo a Cristóbal Colón los días previos al viaje y que ha cumplido 600 años de su fundación. En el convento reposan además los restos de Martín Alonso Pinzón, que falleció poco después de regresar del Nuevo Mundo.

La Rábida, una joya patrimonial

El monasterio mira hacia la desembocadura de los ríos Tinto y Odiel y se levanta sobre un terreno que fenicios y romanos eligieron para adorar sus divinidades. Los árabes construyeron el pequeño monasterio de zona fronteriza conocido como Rábida y, tras la reconquista cristiana, la orden franciscana fijó la fundación.

El casco histórico de Santa Fe ya está protegido como entorno Bien de Interés Cultural (BIC). La ciudad conserva en esa zona la estructura de cuadrícula propia del campamento militar que le dio origen, con la Casa de América, ocupando el lugar del antiguo real, la tienda de los Reyes Católicos, donde se firmaron las Capitulaciones, en la Plaza de Armas, centro del municipio aún hoy en día.

Los monumentos más representativos son los cuatro arcos que marcan los límites del centro y del antiguo campamento. Reciben los nombres de Granada (puerta oeste), Jaén (norte), Loja (este) y Sevilla (sur). Las habitaciones superiores de cada arco se convirtieron en capillas hacia 1698, y sólo abren al público en las festividades de cada Virgen a las que están consagradas, y a visitas guiadas muy puntuales.

Un derribo por influencia

El arco de Loja es el que tiene la historia más llamativa. Aunque los cuatro arcos están protegidos como BIC desde 1922, este fue derribado a finales de esa misma década por supuesta ruina. Las malas lenguas afirman que por la influencia de una familia que deseaba ampliar su residencia. Aunque lo cierto es que en 1952 se volvió a levantar según los planos del original.

Santa Fe pasó a la historia por ser el lugar donde el almirante y los Reyes Católicos firmaron las capitulaciones del viaje que inició Colón el 3 de agosto de 1492. El contrato establecía que el almirante se convertiría virrey y gobernador general de los territorios que descubriera a lo largo de su vida, además de los beneficios obtenidos por su explotación.

Baiona fue la ciudad donde regresó la carabela ‘Pinta’ tras el primer viaje de Colón. ‘La Niña’, sin embargo, tomó tierra en Lisboa mientras que la ‘Santa María’ nunca inició el camino de vuelta porque encalló en la costa americana.

Con la mirada puesta en la distinción de Patrimonio de la Humanidad las Fiestas Colombinas, que este año estrena recinto ferial, rinde tributo a los cien años de americanismo de la revista La Rábida (1911-1933) una publicación editada por la Sociedad Colombina Onubense que narró el devenir de Hispanoamérica durante el siglo XX.

 

Fuente:Elmundo.es/Maquet:ErDesvan.com
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