Escándalo por un ‘festejo’ del ministro de Justicia en un centro de tortura argentino.

Posted on 4 enero 2013



ErDesvan.com.

POLÉMICA / El lugar fue usado durante de la dictadura.

Juan Ignacio Irigaray | Buenos Aires.

Julio Alak, ministro argentino de Justicia, no ha tenido mejor ocurrencia que festejar el fin de año y la llegada de 2013 montando una comilona para 2.000 empleados públicos en el campo de la muerte ESMA, uno de los principales de la dictadura argentina (1976-1983).

El menú fue “asado” de carne (barbacoa), justo en el mismo sitio en que los verdugos llamaban irónicamente “asadito” a la quema de sus víctimas en hogueras masivas, como le ocurrió en 1977, por ejemplo, al escritor y militante montonero Rodolfo Walsh.

Así lo denunció el organismo humanitario ‘Hermanos’ de desaparecidos. “Repudiamos llenos de indignación e indescriptible dolor, el asado y brindis para despedir el año que Alak realizara el 27 de diciembre”, criticó la entidad.

La página oficial publicó la noticia del evento, brindis, con la foto del ministro y el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, hijo de desaparecidos.

La ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada) fue uno de los mayores centros de exterminio. Unos 5.000 guerrilleros y opositores políticos fueron torturados y eliminados: incinerados o arrojados vivos al mar en los tétricos ‘vuelos de la muerte’.

Incluso las prisioneras embarazadas eran mantenidas con vida hasta el parto. Los verdugos se apropiaron, en plan ‘botín de guerra’, de al menos 17 bebés nacidos en cautiverio. Y después de alumbrar las madres eran asesinadas.

Ahora en la ex ESMA funciona un centro público llamado Espacio Memoria y Derechos Humanos. Allí se dictan cursos, conferencias y ciclos educativos referidos a las garantías del Estado hacia los ciudadanos.

La ONG ‘Hermanos’ opinó que “este despreciable asado constituye un ultraje a la memoria” de los 5.000 desaparecidos, así como “una afrenta a los familiares, quienes siguen preguntándose sobre el destino de sus seres queridos”, agregó.

Y exigieron a Alak “una explicación y una disculpa ante este aberrante acto de desmemoria”, que hasta la tarde del jueves (noche en España) no se había producido. Nadie del gobierno de Cristina Fernández habló y los móviles permanecían apagados.

Obligación de asistencia

Carlos Lordkipanise, superviviente de la ESMA y querellante en varios juicios, denunció que el ministerio de Justicia impuso a sus empleados “obligatoriedad de concurrir” a la comida y hasta “pusieron micros (buses) en los lugares de trabajo”.

“Se mandaron a la parrilla (barbacoa) kilos de chorizos y hamburguesas, lo que a los familiares y los relacionados con ese lugar es de mal gusto y desubicación”, denunció la víctima.

Y exigió alguna medida ejemplificadora: “Acá lo que hace falta son renuncias” porque “no es cuestión de pedir perdón”. Según explicó, la ofensa de Alak es “como si hicieran pan dulces (budín) en los hornos de Auschwitz…”.

Miguel Bonasso, autor del histórico libro ‘Recuerdo de la muerte’ sobre el horror de la ESMA, denunció que “este gobierno está arrasando incluso con algunas virtudes que le habían otorgado una legitimidad de origen, como la recuperación de la memoria histórica“.

La diputada Margarita Stolbizer, del centroizquierdista Frente de Acción Progresista (FAP), envió un mensaje por twitter: “¿Qué esperan (en el gobierno Fernández) para echar de patadas a Alak? Sinvergüenza!!!“.

Fuente:Elmundo/Youtube/Video subido por subjetivonline
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