Batalla campal en el final de la Copa ‘de las manifestaciones’

Posted on 1 julio 2013


brasil

Una manifestante ante los agentes que ya custodian el estadio.| Afp

ErDesvan.com/BRASIL /Protestas durante la final de la Copa Confederaciones

  • 10.600 policías y 7.500 efectivos en Río de Janeiro
  • Uno de los mayores despliegues policiales de la ola de indignación brasileña
  • Al menos 14 personas heridas, entre ellas 3 policías, según la Policía Militar

A una calle del Maracaná, apenas treinta minutos antes de la final entre Brasil y España, la primera piedra lanzada por un grupo de manifestantes consiguió atravesar la barrera de la Policía Militar (PM), que blindaba el acceso al estadio, y dar comienzo así al combate que se extendió por los alrededores, entre apresuradas carreras.

La policía respondió con bombas de efecto moral y gases lacrimógenos a los objetos arrojados, entre los que había cócteles molotov, por parte de una veintena de personas vestidas de negro que ondeaban una bandera oscura a la cabecera de una de las dos protestas convocadas este domingo. La primera de ellas transcurrió sin incidentes, por la mañana, contra los gastos de la construcción de los estadios y los desalojos de las familias afectadas por las obras del Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016 que albergará Río de Janeiro. La marcha de la tarde en un clima más cargado y con un enfado más evidente se oponía a la celebración de dichas competiciones deportivas.

La intersección entre la Avenida Maracaná y la calle Sao Francisco Xavier se convirtió en el foco de la batalla entre los agentes y algunos manifestantes, con bombas de gases y explosivos caseros que caían al lado de una gasolinera.

En la vía Sao Francisco Xavier, paralela al Maracaná, los comercios cerraban sus puertas según se aproximaba una parte de la movilización obligada a avanzar por los efectos de los gases lacrimógenos y las bombas de efecto moral. Una muralla de agentes de la Policía Militarizada aguardaba en cada calle perpendicular en dirección al estadio. El choque de las porras en los escudos de metal con el que los oficiales anunciaban la proximidad de los manifestantes contrastó con los gritos de euforia de los aficionados que celebraron el primer gol de Brasil en los bares de esta calle, escenario de los momentos más tensos vividos ayer.

Para Pedro Dale de 35 años las protestas son favorables “siempre y cuando sean pacíficas”. Reunido con amigos en una cervecería considera que los eventos deportivos son “maravillosos” pero explica las razones del malestar popular porque “nadie tuvo conciencia del problema presente en la sociedad brasileña” y en las exigencias de la FIFA que resume como: “un mundo moderno traslado al tercer mundo”.

Al cabo de dos horas del inicio del confronto ya apaciguado, algunas personas regresaron al mismo punto donde la primera piedra fue lanzada y aprovecharon la calma para entablar conversaciones con la Policía Militar.

“Vosotros empezasteis yo sólo estaba aquí para no dejaros pasar, podríais haberos quedado manifestándoos hasta mañana y yo iba a continuar parado aquí, sin necesidad de enfrentamientos”, respondió el sargento Fagoso de la Policía Militar a un joven.

Los manifestantes sacan tarjeta amarilla a la FIFA.| AfpLos manifestantes sacan tarjeta amarilla a la FIFA.| Afp

Por su parte, defensores públicos del estado de Río que acompañaron la marcha evaluaron lo ocurrido. Según Marcelo Chalreo, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Río, “hasta un determinado momento el comportamiento de la policía fue adecuado después del tumulto es complicado ver lo que pasó, vamos a analizar las imágenes y si se llega a la conclusión de que hubo abusos por parte de la policía lo comunicaremos a las autoridades competentes”.

La protesta concluyó con una sentada pacífica delante de la Policía Militar donde horas antes estalló la batalla campal. Pedro Almeida de 30 años se esforzaba en llamar a la calma a los últimos manifestantes. “Creo en la resistencia pacífica con diálogo, no en el caos de hace un rato, las personas que están más exaltadas acaban tirando piedras y desgraciadamente los que queremos conversar sufrimos las mismas consecuencias”, afirmó Almeida con los ojos rojos.

“Mañana seremos más” entonaron los allí presentes entre algún que otro silencio que marcaba el final de la Copa Confederaciones sin sabor a victoria a pocos metros del Maracaná.

Fuente Youtube: SANGONERA LA VERDE MURCIA

Posted in: Brasil, Fútbol